Adolfo Millabur
“Si no hay una reflexión crítica, este país no va a tener identidad auténtica”

Fue el primer alcalde mapuche en Chile, cargo que mantuvo por más de una década en la comuna de Tiúa, territorio lafkenche, en la provincia de Arauco. Como dirigente, Adolfo Millabur Ñancuil ha tomado parte en las reivindicaciones mapuche, principalmente en el rechazo a la industrialización forestal y minera de su zona.
Acerca de la identidad regional afirma que la octava región del Bío Bío no es más que un nombre, al igual que la Araucanía, que es un vocablo que ni siquiera existe como concepto mapuche. En ese sentido, la historia sería el factor que diferencia a una identidad de otras, lo que a nivel regional no ha sido valorado.
Recuerda además, que la delimitación de las regiones responde a un criterio militar, al igual que la actual constitución política de Chile, por lo que para hablar de identidad regional pasa por analizar estas condiciones.
Junto a la historia, las identidades se perciben en función de espacios físicos, actividades económicas, la descendencia y el origen. Pero aclara que no se pueden seguir reivindicando culturas que ya no existen, como la minera del carbón.
En cambio, la gente del territorio lafkenche tiene una identidad viva arraigada íntimamente al mar, que los hace más activos y autoreferentes. Algo que a su parecer no sucede con los pehuenche, otra identidad de un mismo pueblo.
Pero las identidades pasan necesariamente por una visión a nivel de país. Ante la celebración del bicentenario en Chile, advierte que del Bio Bio al sur sería inmoral festejar sin reflexionar en las atrocidades que se han cometido en estos doscientos años en contra del pueblo mapuche.
Desde allí señala que sin una reflexión crítica, Chile no podrá tener una identidad auténtica y seguirá mirando al exterior, sin tomar en cuenta lo nuestro, ni conciencia de aquello que ha estado oculto en la historia, donde el pasado no es claro.
Por otro lado, reconoce la importancia de identidades productivas, como la marítima, cuyo potencial alimentario no está siendo considerado, por el contrario, se está destruyendo el litoral de la región. Similar tendencia se observa con la industria forestal, la que no tiene regulación y se ha convertido en una amenaza ambiental.
Como conflicto identifica el afán de desarrollo económico que atenta contra los recursos naturales y la vida de la población de nuestra región, de lo que fue ejemplo la construcción de las represas en el Alto Bio Bio.
Sueña con que exista un pensamiento más crítico con lo que es hoy Chile, replanteándose desde los límites regionales hasta una convivencia que acepte al otro y no se niegue la existencia de otro pueblo, como el mapuche.
La gente del mar, lafkenche, la describe como las personas que desde el golfo de Arauco al sur no solo viven del mar, sino que tienen un entendimiento con él. Esta forma de vivir, con respeto hacia los recursos naturales, sería la diferencia esencial entre la vida mapuche y el afán productivo de identidades dominantes, en las que existe una europeización de la mirada, tendiendo a la asimilación con italianos, franceses o alemanes.