San Ignacio
SAN IGNACIO: LA HERENCIA DE LO CAMPESINO Y LO RURAL
El taller de San Ignacio se realizó el día 11 de julio, en el Teatro Municipal de San Ignacio. En él participaron 26 habitantes de la comuna, representantes agrupaciones sociales, culturales, deportivas, así como también al mundo agrícola, religioso, educativo y comunitario.

En él se identificaron tres identidades, agrupadas en la agricultora y campesina, “San Ignacianos” y, por último, del folclore y la cultura.
El origen rural y campesino de San Ignacio, representado en sus costumbres y tradiciones, constituye el elemento central en la definición de la identidad de la comuna: “La identidad de San Ignacio es campesina, tiene que ver con nuestra tradición que está en el campo” (Gabriel Chandía, Radio Mágica). Sin embargo, al interior de dicha idea resulta esencial e interesante la definición diferenciada entre el agricultor y el campesino, principalmente reflejada en su relación con la tierra, producción y tradiciones ligadas a ella.
Al campesino se le reconoce por su vínculo emocional con el campo, la tierra y sus frutos, así como también a tradiciones y costumbres propias del mundo campesino, y a la actividad agrícola como principal medio de subsistencia familiar. En tanto, el agricultor sería definido como el “dueño de la tierra”¸ del campo, y quien generaría una producción para la venta, innovando y diversificando la actividad agrícola.
Un segundo grupo, denominado “San Ignacinos”, sería definido como una agrupación de diversas identidades ligadas al mundo social, religioso y cultural, cuya característica esencial sería el fuerte lazo de pertenencia con la comuna de San Ignacio.
Por último, ligada al folclore y cultura¸ la agrupación haría referencia a productos y caracteres culturales, ligado al mundo campesino y agrícola de la comuna, haciendo referencia no sólo al mundo rural. De forma que, el rescate de expresiones culturales (como música, cantos populares, arte textil, etc.), tradiciones y patrimonio de la comuna, constituirían un proceso de búsqueda, así como también de aprendizaje para sus habitantes: “fuerte búsqueda y rescate”, “un fuerte llamado a rescatar lo dormido”.
Esta última definición plantea uno de los factores críticos en la definición de la identidad de San Ignacio: “todavía no hay nada que identifique a San Ignacio”. De acuerdo a los participantes del taller, la homogeneización cultural que afectaría a la comuna de forma que ayudaría a la pérdida de características propias, como las costumbres, y también su patrimonio arquitectónico.
Así mismo, el éxodo de jóvenes debido a las pocas oportunidades que les ofrece la comuna, la expansión forestal y la presión ambiental, han generado la idea de debilidad en la definición de una identidad de San Ignacio, principalmente representado en la imposibilidad de la continuidad de tradiciones.

De esta forma, los espacios comunes presentes en las definiciones harían referencia al trabajo con la tierra y la agricultura, tanto de subsistencia como de exportación, así como a la religiosidad y estilos de vida ligados a ella. Así mismo, se establecería la idea del logro del desarrollo local en base a su cultura y tradiciones.
Los espacios de socialización de mayor importancia convocarían distintos ámbitos y áreas, identificándose en ellos a: organizaciones comunitarias, escuelas, iglesias, pequeñas empresas, clubes deportivos, grupos juveniles, entre otros. Sin embargo, se reconoce, como sensación mayoritaria, que aún cuando variados actores participarían de dichas instancias, no existiría un objetivo común en dichas instancias, lo que desfavorecería el desarrollo de la comuna.